SET es un personaje inexistente que se introduce en el cuerpo de seres humanos de diferentes edades y sin distinción de sexo, tomando posesión de ellos. SET no accede al cuerpo de los chicos y chicas de forma voluntaria, sino que es absorbido de forma más o menos consciente por el que será su acogedor, y durante un tiempo SET controlará sus actos, sus deseos, sus relaciones, sus gustos...
Antes de ser poseído, el humano presenta unas características diversas pero con una raíz común: su forma de relacionarse, así como su actividad habitual responden a patrones enmarcados estrechamente en su entorno familiar y social. En esta etapa pre-posesión, el humano podría ser considerado socialmente normal y con unas perspectivas de desarrollo convencionales según sus factores de influencia próximos.
La primera relación con SET por el futuro huésped coincide con el acceso a un dispositivo electrónico conectado a internet. El afectado responderá a este primer contacto con una pasión cuya intensidad marcará el grado de mutación que sufrirá finalmente. Realmente no es SET quien elige a su víctima, sino que la misma víctima encuentra a SET y sucumbe a su atracción de forma más o menos consciente.
Una vez poseído, el humano cambia de forma radical su comportamiento y forma de relacionarse con el medio. Lo inmediato pierde importancia respecto a lo remoto, y sus sentidos del tacto, olfato y gusto se reducen mientras que se potencian la vista y el oído por medio de apéndices tecnológicos externos. Pantallas y auriculares se integran con sus órganos sensoriales para permitirle acceder a realidades más allá de su ubicación espacio/temporal.
Al mismo tiempo, su nutrición varía reduciéndose su interés por la ingesta de alimentos que se realizará siempre con una sola extremidad y sin mirar directamente hacia la comida, por lo que el individuo perderá gradualmente su interés por los nuevos alimentos y limitará la lista de opciones en sus gustos alimenticios.
Por otra parte, el individuo incrementa de forma notable su capacidad de acceso a la información más diversa, en especial aquella relacionada con sus puntos de interés, por lo que será capaz de responder a cuestiones complejas sin esfuerzo aparente, siempre que su interlocutor sea capaz de captar su atención, lo que será más sencillo si se realiza por medios digitales.
El cambio más notable en el individuo afectado es sin duda su ubicuidad, que le permite estar simultáneamente en diferentes lugares y tiempos sin aparente esfuerzo, si bien de forma virtual, manteniendo conversaciones y recibiendo información audiovisual desde diversos emisores al mismo tiempo.
SET posee a sus víctimas sin ninguna compasión, pudiendo dejarlos debilitados y aislados de su realidad cotidiana si el afectado no recibe apoyo de personas reales próximas en el espacio físico.
Aunque no existe ningún antídoto para este síndrome, se ha comprobado que la práctica de deportes, las actividades en grupo y las conversaciones familiares reducen la importancia de la afección, pudiendo dejarla en algo beneficioso para el individuo al aportarle las ventajas del acceso a la información y capacidad de relación expandida sin las limitaciones del aislamiento de su entorno inmediato.
Antes de ser poseído, el humano presenta unas características diversas pero con una raíz común: su forma de relacionarse, así como su actividad habitual responden a patrones enmarcados estrechamente en su entorno familiar y social. En esta etapa pre-posesión, el humano podría ser considerado socialmente normal y con unas perspectivas de desarrollo convencionales según sus factores de influencia próximos.
La primera relación con SET por el futuro huésped coincide con el acceso a un dispositivo electrónico conectado a internet. El afectado responderá a este primer contacto con una pasión cuya intensidad marcará el grado de mutación que sufrirá finalmente. Realmente no es SET quien elige a su víctima, sino que la misma víctima encuentra a SET y sucumbe a su atracción de forma más o menos consciente.
Una vez poseído, el humano cambia de forma radical su comportamiento y forma de relacionarse con el medio. Lo inmediato pierde importancia respecto a lo remoto, y sus sentidos del tacto, olfato y gusto se reducen mientras que se potencian la vista y el oído por medio de apéndices tecnológicos externos. Pantallas y auriculares se integran con sus órganos sensoriales para permitirle acceder a realidades más allá de su ubicación espacio/temporal.
Al mismo tiempo, su nutrición varía reduciéndose su interés por la ingesta de alimentos que se realizará siempre con una sola extremidad y sin mirar directamente hacia la comida, por lo que el individuo perderá gradualmente su interés por los nuevos alimentos y limitará la lista de opciones en sus gustos alimenticios.
Por otra parte, el individuo incrementa de forma notable su capacidad de acceso a la información más diversa, en especial aquella relacionada con sus puntos de interés, por lo que será capaz de responder a cuestiones complejas sin esfuerzo aparente, siempre que su interlocutor sea capaz de captar su atención, lo que será más sencillo si se realiza por medios digitales.
El cambio más notable en el individuo afectado es sin duda su ubicuidad, que le permite estar simultáneamente en diferentes lugares y tiempos sin aparente esfuerzo, si bien de forma virtual, manteniendo conversaciones y recibiendo información audiovisual desde diversos emisores al mismo tiempo.
SET posee a sus víctimas sin ninguna compasión, pudiendo dejarlos debilitados y aislados de su realidad cotidiana si el afectado no recibe apoyo de personas reales próximas en el espacio físico.
Aunque no existe ningún antídoto para este síndrome, se ha comprobado que la práctica de deportes, las actividades en grupo y las conversaciones familiares reducen la importancia de la afección, pudiendo dejarla en algo beneficioso para el individuo al aportarle las ventajas del acceso a la información y capacidad de relación expandida sin las limitaciones del aislamiento de su entorno inmediato.
Una vez que el SET te infecta, ya eres un zombi. Prueben a dejar los dispositivos electrónicos en casa y luego cuenten la sensación que experimentan.
ResponderEliminarEn realidad SET significa Síndrome de Estupidez Tecnológica. Lo definí pensando en alguno de mis hijos... ya sabes.
EliminarAcabo de enterarme de que cuando no te hacen ni caso a no ser que aparezca en pantalla, tiene nombre: phubbing y lo de estar aterrado porque dejaste el móvil en casa se llama nomofobia. Cosas veredes amigo Sancho
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